Soy un desastre.
Lo se. Re-empecé este blog hace ya nosecuanto, y lo deje en la segunda entrada. Ideas y deseos de escribir entradas no me han faltado. Simplemente me he olvidado de ellos, o los he pensado en algún momento inadecuado. Lo de siempre.
Pero me acepto tal como soy. Y si soy un desastre, inconstante como pocos, que le voy a hacer. Cambiar requiere mas esfuerzo del que estoy dispuesto a asumir. Así que a partir de ahora, las entradas, a piñón. Que este tipo de preámbulos resulta muy cansino.
Y aquí un post del estilo “no entiendo a las mujeres”, que siempre tiene su jugo, un punto de marujeo que no esta mal. Así que lectoras (alguna habrá, como también algún lector suelto) podéis ponerme a parir hasta quedaros a gusto. Que me pone.
Tras alguna cita/cena/juerga en la que uno este a gusto, y haya habido acercamiento, hay que probar suerte y, educadamente, eso siempre, proponer rematar la noche de una manera aun mas alegre. Comúnmente esta aceptado que lo tiene que hacer el hombre. Algunas veces, a altas horas de la madrugada, lo hace la mujer.
Pero a menudo, la mujer deja ir alguna coletilla, necesita alguna excusa. Por ejemplo:
“Hay un disco que me gustaría que escuchases. Puedes subir a mi casa, pero no tiene por que pasar nada”
“Huy, no hace falta que cojas el bus, que tienes mucho trayecto… puedes quedarte en mi casa, pero no tiene que pasar nada”
“Te apetece ir a tomar otra copa? O vamos a mi casa? Así te la enseño y tal… Pero oye, no te creas que vaya a pasar nada…”
Y siempre pasa.
A ver. Una pregunta. Yo creo que cuando la chica propone eso, o suelta una de estas frases, ya tiene clarísimo lo que va a pasar o quiere que pase. Entonces, a que viene la excusa? Es necesaria? Y como, la próxima vez que oiga algo similar, evito que se me escape la risa floja?